Sobre Mí

Hernández es un fotógrafo salvadoreño-estadounidense de primera generación, originario de Los Ángeles, Calfornia. Formado inicialmenete como historiador, obtuvo su Licenciatura en Historia, Cum Laude, en la Universidad de Nebraska-Lincoln. Durante su estancia en Nebraska, Hernández escribió su tesis de honor sobre La Matanza del 1932, uno de los episodios más violentos de El Salvador y de América Latina en el siglo XX. A través del marco de la etnicidad, la raza y la clase social, su tesis explora los conceptos de sentimientos antiindígenas y anticomunistas, junto con el genocidio contra las comunidades indígenas del occidente de El Salvador. Asimismo, examina el concepto de mestizaje como un instrumento en el proceso de construcción nacional del país. 

Posteriormente, obtuvo una Maestría en Historia en Texas Christian University (TCU). Recbió una beca de docencia posgrado en TCU para continuar estudiando La Matanza. Hernández también ganó la beca de investigación Boller-Worcester, lo que le permitio viajar a El Salvador para realize investigación histórica en 2013. Durante su tiempo en TCU, participó en diversos proyectos de historia oral en el área metropolitana de Dallas-Fort Worth, documentando el movimiento laboral y de derechos civiles desde perspectivas afroamericanas y latinas. Su especialidad incluye El Salvador, así como la historia latina/fronteriza de los Estados Unidos. 

Es fotógrafo autodidacta, habiendo tomado su primera cámara durante una clases de periodismo en Escuela Secundaria Marina Del Rey en Los Ángeles. Su proceso creativo implica examinar registros históricos mediante trabajo de archivo y fuentes secundarias, con el objetivo de lograr una merjor comprensión y recuperar la memoria histórica. Asimismo, su obra busca presentar narrativas desde una perspsectiva subalterna. En conjunto, Hernández procura definir el emblema de la experiencia salvadoreña, una realidad multifacética a pesar de su pequeño territorio, a través de su trabajo escrito y visual, además de crear obras que fortalezcan la cultura y la identidad salvadoreña.

Equipo utilizado

Fujifilm X-T30 I 
Fujifilm X-T5 
iPhone 13 Pro Max 
iPhone 16 Pro Max


Fuego y Sangre: exploraciones visuales del El Salvador posconflicto, sue medio ambiente y su sociedad . Hernández, Osmín Rodrigo. M.A. (2023 - presente)

En Fuego y Sangre Hernández explora cómo una sociedad salvadoreña de posconflicto––tras más de cuatro décadas de violencia tumultosa y extrema––se ajusta a un cambio de régimen que ha dado paso a una relativa “estabilidad” social y política. Desde una perspectiva diaspórica, Hernández busca desenterrar lo que significa ser salvadoreño, una cultura y noción cuyo significado ha sido ampliamente disputado. Documenta la vida cotidiana de los salvadoreños que viven bajo la ley marcial (Régimen de excepción), implementada por el régimen de Nayib Bukele poco después de un aumento considerable en los homicidios en medio de la pandemia de COVID-19 (marzo de 2022-presente). La ley de excepción suspendió derechos constitucionales fundamentales para los salvadoreños, además de abrir la puerta a detenciones arbitrarias por parte del Estado y a la violencia clandestina sancionada por este. Asimismo, contribuyó a la construcción de una prisión de máxima seguridad que alberga hasta 80,000 reclusos (casi el 1% de la población del país). Aunque inicialmente se utilizó como una medida temporal para combatir la violencia de pandillas y establecer la hegemonía estatal en todo el territorio, el estado de excepción continúa vigente hasta hoy. 

A pesar de décadas de violencia y represión sancionadas por el Estado contra la población civil, el país no se ha reconciliado con su pasado melancólico y volátil. Hernández intenta contextualizar la memoria histórica y se esfuerza para reconstruirla mediante paisajes visuales multifacéticos que presenta al espectador, tanto en escenarios rurales como urbanos. A pesar del creciente interés internacional por el turismo tras décadas de conflicto, Hernández explora los desafíos de una industria turística no regulada que está dejando rápidamente atrás a las comunidades marginadas a lo largo de la Costa del Bálsamo y en todo el país. Además, una nueva élite emergente y en expansión vinculada a las criptomonedas, compuesta principalmente por estadounidenses, canadienses y otros colonos del Norte Global, se ha establecido en estas comunidades costeras de la pequeña república centroamericana. Estos factores adicionales e intangibles se suman a la creciente desigualdad económica, donde el salario mínimo es de aproximadamente 17 dólares estadounidenses al día. En un país montañoso del tamaño de Nueva Jersey, con una de las mayores densidades poblaciones del hemisfero occidental, estas presiones contribuyen a una creciente demanda y competencia por los recursos naturales y los espacios. El desplazamiento acelerado y el aumento de la pobreza continúan permeando la sociedad salvadoreña, junto con la llegada de deportados desde Estados Unidos que buscan reinsertarse en una sociedad de posconflicto. 




Updated 24.10.31